Guanajuato acumula 37 mil 218 atenciones médicas por intoxicación derivada de picaduras de alacrán durante 2026, de acuerdo con el registro epidemiológico estatal hasta la última semana de julio.
La Secretaría de Salud de Guanajuato señaló que los casos han sido atendidos en las unidades médicas y aseguró que existe disponibilidad de suero antialacránico para responder a las personas que requieran tratamiento.
El riesgo aumenta durante la temporada de calor, debido a una mayor presencia y actividad de estos animales. Ante ello, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica y recomiendan reducir las condiciones que pueden favorecer su presencia en viviendas y espacios de trabajo.
Entre las principales medidas preventivas se encuentra mantener limpios patios, jardines y habitaciones, así como evitar la acumulación de piedras, madera, escombros, basura y otros objetos que puedan servir como refugio para los alacranes.
También se recomienda sacudir ropa, zapatos, cobijas y sábanas antes de utilizarlos, evitar caminar descalzo y, en actividades del campo, utilizar botas y guantes gruesos para reducir el riesgo de contacto.
Otra medida consiste en sellar grietas y rendijas en paredes y pisos, además de colocar mallas en ventanas y coladeras y mantener los espacios despejados para facilitar la detección de estos animales.
En caso de sufrir una picadira, se debe acudir de inmediato a la unidad médica más cercana y evitar remedios caseros o la automedicación, ya que la atención debe determinarse de acuerdo con la valoración clínica de cada paciente.
Entre los signos de alarma se encuentran dolor intenso, hormigueo, salivación excesiva, sensación de cuerpo extraño en la garganta y visión borrosa, síntomas que requieren atención médica urgente.





