El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivó su estrategia de presión comercial al ordenar la aplicación de nuevos aranceles a partir de este viernes 24 de julio, una medida que alcanzará a cerca de 60 países y que marca un nuevo capítulo en la política comercial de su administración.
De acuerdo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, los nuevos gravámenes serán de al menos 10% y podrán incrementarse hasta 12.5% en determinados casos. La dependencia explicó que las tarifas responden a investigaciones relacionadas con el presunto uso de trabajo forzoso en las cadenas de suministro de los países involucrados.
Según el organismo, las medidas abarcan a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, responsables del 99.4% de las importaciones que ingresan al mercado estadounidense. Entre las economías afectadas destacan China, India y la Unión Europea.
La decisión representa un giro en la estrategia comercial de Trump, luego de que en febrero pasado la Corte Suprema de Estados Unidos determinara que los aranceles generalizados impulsados previamente por el mandatario eran inconstitucionales, al considerar que la facultad para imponer este tipo de medidas corresponde al Congreso.
Tras ese revés judicial, el gobierno estadounidense optó por fundamentar los nuevos aranceles en investigaciones específicas realizadas por la USTR, con el propósito de dotar de sustento legal a las restricciones comerciales.
La medida se suma a una serie de acciones comerciales impulsadas por la administración de Trump con el objetivo de fortalecer la producción nacional y ejercer presión sobre países señalados por prácticas comerciales consideradas desleales por Washington. Según la USTR, los aranceles comenzarán a aplicarse de manera inmediata a partir del 24 de julio.





