El Gobierno de Cuba respondió a las recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien acusó a la izquierda de haber “destruido” países del hemisferio occidental, entre ellos Cuba, Venezuela y Nicaragua.
A través de su cuenta en la red social X, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, cuestionó los señalamientos de Rubio y defendió una postura crítica hacia la política histórica de Washington en América Latina.
“El Secretario de Estado de Estados Unidos y su Gobierno pueden intentar reescribir la historia del hemisferio, pero esta es terca”, escribió Rodríguez Parrilla.
El canciller cubano sostuvo que, a su juicio, la trayectoria de Estados Unidos en la región está vinculada con intervenciones militares, persecución de movimientos sociales, violencia política y explotación económica. También acusó a Washington de haber actuado en alianza con gobiernos que calificó como reaccionarios.
Las declaraciones del funcionario se produjeron después de que Rubio, durante su visita a Ecuador, afirmara que “la izquierda destruyó Venezuela, Cuba y Nicaragua” y que los movimientos de izquierda han deteriorado, según su valoración, los países que han gobernado en el hemisferio. Sus declaraciones fueron difundidas por el propio Departamento de Estado estadounidense.
Rubio realiza una gira por América Latina que incluye Colombia, Ecuador y Perú, con una agenda centrada principalmente en seguridad, migración, combate al narcotráfico y fortalecimiento de las relaciones con gobiernos considerados aliados de la administración de Donald Trump. Durante su estancia en Ecuador, anunció que Washington solicitará al Congreso estadounidense 45 millones de dólares adicionales para apoyar las operaciones contra el narcotráfico.
Rodríguez también cuestionó acciones de la administración Trump relacionadas con el cambio de nombres de lugares geográficos y las calificó como contrarias al derecho internacional. El canciller cubano ha mantenido además una postura abiertamente crítica contra las sanciones estadounidenses y el embargo que Washington mantiene sobre Cuba.





