n su más reciente conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que México alcanzó una recaudación histórica de 3.22 billones de pesos en el primer semestre de 2025, un aumento real del 10.3 % frente a los 2.81 billones obtenidos en el mismo periodo de 2024. Según explicó, este auge se debe a la digitalización fiscal, modernización de aduanas y el fin de las condonaciones.
¿Qué hay detrás del aumento?
Según la explicación de Sheinbaum:
• Digitalización y eficiencia: Simplificación de trámites, inscripción de más contribuyentes, mejoras en “Mi Contabilidad” y factura electrónica .
• Modernización de aduanas: Ingresos adicionales por aprox. 150 mil millones de pesos en seis meses .
• Fiscalización activa: Eliminación de condonaciones e impulso a auditorías, especialmente a grandes contribuyentes .
Sheinbaum subrayó: “ahora todos pagan impuestos” y que gracias a la confianza ciudadana y controles, se cumple la ley .
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Impacto económico y expectativas
Un incremento de más del 10 % en recaudación fortalece el presupuesto para salud, educación y obra pública. También muestra que no hubo necesidad de nuevos impuestos, según la mandataria .
Sin embargo, especialistas señalan riesgos a mediano plazo:
• Desaceleración económica: Crecimiento del PIB por debajo del 1 %, lo que podría limitar futuros incrementos vía recaudación .
• Límite de fiscalización: Ya se han agotado varias reservas fiscales etiquetadas como “deudas pendientes” de grandes empresas ().
• Déficit persistente: Aunque se recaudó más, el déficit sigue siendo elevado, cercano al 5 % del PIB .
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¿Hacia dónde va México?
La estrategia de Sheinbaum fortalece las finanzas sin imponer nuevas cargas tributarias, una vía conservadora comparada con reformas estructurales. El éxito actual se basa en eficiencia, transparencia y tecnología fiscal, pero carece de base económica sólida de crecimiento y enfrenta la presión de mantener gastos sociales y servicio de deuda.
Para sostener el avance, el siguiente paso podría incluir una reforma fiscal progresiva (como la que aplicaron Calderón o Peña Nieto), o bien un cambio de tendencia en la economía para generar más empleo formal, consumo y, por ende, mayores ingresos tributarios.
El reto ahora es consolidar esta recaudación en un contexto de desaceleración económica y convertirla en una palanca para reducir el déficit sin erosionar el bienestar ciudadano





