La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) y sus 71 Centros Empresariales condenaron enérgicamente el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, ocurrido la noche del sábado durante una celebración pública, y exigieron acciones urgentes para recuperar la seguridad y el Estado de Derecho en el país.
En un comunicado, el organismo empresarial calificó el crimen como una grave afrenta a la paz social y a las instituciones democráticas, y expresó su solidaridad con la familia del alcalde, con los habitantes de Uruapan y con todas las comunidades que viven con temor ante la creciente violencia en distintas regiones del país. “La impunidad no puede seguir siendo una constante en los crímenes contra servidores públicos, empresarios, periodistas y ciudadanos”, señaló la COPARMEX, al exigir a las autoridades una investigación inmediata, profesional y transparente que permita esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.
El organismo patronal recordó que la seguridad y el orden son responsabilidades indeclinables del Estado mexicano, indispensables para preservar la gobernabilidad y la confianza en las instituciones.
Durante el reciente Foro de Seguridad 2025, la COPARMEX destacó que el municipio de Uruapan enfrentaba carencias en armamento, capacitación y vehículos policiales, situación que el propio alcalde asesinado buscaba revertir mediante un proceso de depuración y fortalecimiento de la corporación municipal. “El presidente municipal Carlos Manzo emprendió un proceso para dotar de mejores condiciones a los elementos policiacos. Su muerte refleja los riesgos que enfrentan quienes trabajan por la seguridad y el bienestar de sus comunidades”, señaló la Confederación.
La COPARMEX demandó una reunión urgente entre el sector productivo, asociaciones civiles y las autoridades federales y estatales —incluido el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y el gobernador de Michoacán— para conocer qué medidas se están tomando y cuáles son los resultados esperados frente a la creciente ola de violencia. “Es urgente que tanto el Gobierno Federal como el del Estado de Michoacán asuman su responsabilidad directa en la recuperación de la seguridad. No se puede permitir que se ponga en riesgo a la población civil”, subrayó el organismo empresarial.
En las últimas semanas, Michoacán ha registrado una serie de ataques y hechos violentos contra líderes sociales, servidores públicos y representantes del sector productivo, lo que refleja la gravedad de la crisis de seguridad en diversas zonas del país.
Finalmente, la Confederación reiteró su compromiso con la legalidad, la justicia y el fortalecimiento institucional, al afirmar que “México no puede ni debe acostumbrarse a la violencia; la seguridad es la base del desarrollo económico, social y humano de la nación”.





