Estados Unidos atraviesa su año más crítico en propagación del sarampión desde 1992, con 1,288 casos confirmados hasta el miércoles 9 de julio, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la principal autoridad sanitaria del país encargada de monitorear enfermedades y coordinar respuestas de salud pública.
El brote ha afectado al menos a 38 estados, siendo Texas el más afectado, con más de 750 casos registrados. Las cifras han alarmado a las autoridades debido al aumento de contagios en comunidades con bajas tasas de vacunación, lo que ha resultado en hospitalizaciones y al menos tres muertes.
El sarampión había sido declarado eliminado en Estados Unidos en el año 2000, sin embargo, el descenso en la cobertura de vacunación ha facilitado su reaparición. Actualmente, solo el 92.7 % de los niños tienen las dos dosis necesarias de la vacuna MMR, por debajo del umbral necesario para la inmunidad colectiva.
El CDC ha hecho un llamado urgente a padres y adultos jóvenes para revisar su historial de vacunación, y reforzar las medidas de prevención en estados con mayor número de contagios.





