El presupuesto destinado al Fondo de Investigación para proyectos de ciencia y tecnología aumentó 111% en 2026, lo que representa mil 676 millones de pesos adicionales respecto al año anterior, informó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria señaló que el incremento busca acompañar proyectos con objetivos específicos de desarrollo nacional y favorecer que los resultados de investigación puedan convertirse posteriormente en innovación tecnológica y productos.
Entre los proyectos mencionados se encuentra Olinia, enfocado en el desarrollo de un minivehículo eléctrico mexicano y en el que participan más de 70 investigadores de distintas universidades públicas. También está Kutsari, orientado al desarrollo de la cadena de semiconductores; así como investigaciones para determinar el origen y posibles usos del sargazo.
Sheinbaum explicó que el esquema actual pretende que las instituciones públicas y los investigadores desarrollen primero los proyectos, para después incorporar a empresas privadas en etapas como la producción. Según la titular del Ejecutivo Federal, este modelo se diferencia del mecanismo utilizado en administraciones anteriores, cuando, afirmó, los recursos se destinaban directamente a empresas privadas.
Por su parte, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, informó que entre 2025 y 2026 el número de proyectos aprobados aumentó 48%, mientras que las becas y apoyos crecieron 5.8%. El presupuesto de la dependencia, agregó, tuvo un incremento de 12.3% en el mismo periodo.
La dependencia coordina actualmente 108 Laboratorios Nacionales, 27 Centros Públicos de Investigación, 2 mil 536 programas del Sistema Nacional de Posgrados y alrededor de 48 mil integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores. También reportó 3 mil 142 proyectos de investigación vigentes y 13 proyectos considerados estratégicos.
Entre estos últimos se encuentran, además de Olinia y Kutsari, Coatlicue, para el desarrollo de una supercomputadora mexicana; Ixtli, una constelación satelital para observación terrestre; Apixqui, destinado al monitoreo meteorológico-oceánico y alertas ante huracanes; y Quetzal, para el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados.
La agenda también contempla proyectos relacionados con la preservación de variedades nativas de maíz y frijol, dispositivos médicos para diálisis y hemodiálisis, transición energética, cambio climático, genómica, alimentos funcionales y prevención de riesgos. En el ámbito de las humanidades se incluyen programas sobre lenguas indígenas, historias locales y análisis de discursos e identidades políticas.
Ruiz Gutiérrez añadió que existen 12 redes de colaboración y que se han abierto 200 plazas mediante el Programa de Inserción para Personas Altamente Calificadas en México.





