La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su administración condicionará cualquier eventual explotación de gas natural no convencional mediante fractura hidráulica a la comprobación de que existen reservas suficientes de agua salada en el subsuelo que puedan utilizarse en el proceso, sin comprometer los recursos de agua dulce destinados al consumo humano, la agricultura y otras actividades esenciales.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria informó que esta decisión deriva de las conclusiones presentadas por un comité científico integrado por 54 especialistas, convocado para evaluar la viabilidad técnica, ambiental y económica de la producción de gas mediante fractura hidráulica. Como parte de las recomendaciones, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua realizará perforaciones experimentales para determinar la cantidad y calidad del agua salada disponible, además de verificar que estos depósitos no tengan conexión con acuíferos de agua dulce.
Especialistas de la UNAM señalaron que el uso de agua dulce debe descartarse por completo, debido a que cada pozo de fracking puede requerir entre 50 mil y 70 mil metros cúbicos de agua. También advirtieron que cualquier aprovechamiento deberá garantizar la protección de los recursos hídricos y cumplir con estrictas medidas de vigilancia ambiental.
Entre las principales conclusiones del comité destaca la recomendación de prohibir la extracción de gas no convencional en la Cuenca Tampico-Misantla, ubicada principalmente en Veracruz y parte del sur de Tamaulipas, al considerarla social y ambientalmente inviable por su biodiversidad, densidad poblacional y sensibilidad ecológica. Sheinbaum confirmó que su administración aceptará esta recomendación. En contraste, para las cuencas de Burgos, en Tamaulipas, y Sabinas-Burro Picachos, en Coahuila y Nuevo León, los expertos propusieron continuar con los estudios para determinar si la explotación resulta técnica, ambiental y económicamente viable.
El comité estimó que México cuenta con un potencial prospectivo de 141.5 billones de pies cúbicos de gas natural en yacimientos no convencionales, aunque aclaró que será necesario realizar nuevas perforaciones y estudios para confirmar las reservas reales. Asimismo, recomendó priorizar el desarrollo de energías renovables, aumentar la producción de gas convencional, eliminar la quema de gas asociado al petróleo, realizar consultas previas con las comunidades, evitar sustancias altamente tóxicas, transparentar el uso de agua y aditivos, e implementar un monitoreo científico independiente sobre acuíferos, ecosistemas y actividad sísmica.
Las conclusiones también responden al contexto energético del país, donde aproximadamente el 75 % del gas natural consumido es importado y, de ese volumen, el 93 % proviene de yacimientos no convencionales en Estados Unidos. La titular del Ejecutivo Federal informó que el comité científico continuará evaluando el tema y presentará nuevos informes de manera periódica, cuyos resultados serán publicados por las secretarías de Energía y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.





