La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, informó la detención de 13 personas vinculadas con el asesinato de Ximena Guzmán, su secretaria particular, y José Muñoz, su asesor principal, ocurrido el pasado 20 de mayo en la calzada de Tlalpan.
El operativo se realizó la madrugada del miércoles con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y otras dependencias federales, bajo la coordinación de la Presidencia de la República.
De acuerdo con la fiscal capitalina, Bertha Alcalde Luján, tres de los detenidos participaron directamente en el ataque, mientras que los demás estuvieron involucrados en la logística del crimen. Las capturas derivaron de 11 cateos simultáneos en la Ciudad de México y el Estado de México.
Un crimen que cimbró al gobierno capitalino
El asesinato de Guzmán y Muñoz —dos funcionarios de bajo perfil público pero de gran relevancia interna— provocó conmoción dentro del equipo de Brugada. Ambos eran considerados piezas clave en la operación del gobierno capitalino y mantenían una cercanía personal con la mandataria.
El ataque fue ejecutado con precisión: el agresor utilizó una motocicleta y dos vehículos robados, disparando a corta distancia contra las víctimas mientras se encontraban dentro de un automóvil estacionado.
Movilización de las autoridades
El gabinete de seguridad calificó esta operación como la primera fase de la respuesta al crimen y adelantó que se ofrecerán más detalles en un informe posterior. Hasta ahora, no se ha esclarecido el móvil ni se han identificado plenamente al autor material ni a los posibles autores intelectuales.
Expectativa social
El caso sigue envuelto en incertidumbre y ha generado cuestionamientos sobre la incidencia del crimen organizado en la capital. La ciudadanía y el entorno gubernamental esperan resultados claros que permitan hacer justicia y garantizar la seguridad de los funcionarios públicos.





