En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, conmemorado cada 9 de julio, el Gobierno de México ha dado un paso firme hacia la construcción de un país más seguro con el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, una iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que busca reducir la violencia desde sus raíces: las armas.
Este programa, que tuvo su acto inaugural el pasado 10 de enero en la Basílica de Guadalupe, permite a la ciudadanía entregar de forma anónima y sin repercusiones legales armas de fuego, cartuchos, explosivos e incluso juguetes bélicos, a cambio de una compensación económica. El proceso se realiza en módulos seguros, instalados en espacios comunitarios y religiosos, con el respaldo de la Secretaría de Gobernación, la Sedena, Marina, Guardia Nacional, gobiernos estatales y la Iglesia Católica.
Un país que abraza la paz desde la ciudadanía
Desde su lanzamiento, “Sí al Desarme, Sí a la Paz” ha logrado retirar de circulación más de 6,500 armas en todo el país. Tan solo en el atrio de la Basílica de Guadalupe, en los primeros días del año, se recolectaron 275 armas de fuego y más de 14 mil cartuchos útiles, con una inversión superior a 1.5 millones de pesos.
Además del impacto inmediato en la seguridad, el programa tiene un profundo componente pedagógico y cultural: se canjean juguetes bélicos por educativos para sembrar desde la infancia los valores de la no violencia. En palabras de la presidenta Sheinbaum, “un arma menos en un hogar es una vida más a salvo”.
Arte para transformar la violencia
Como parte del legado cultural del programa, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que en el mes de octubre se lanzará una convocatoria dirigida a artistas visuales para crear esculturas y piezas artísticas utilizando el metal fundido de las armas decomisadas. Esta iniciativa busca transformar el dolor en memoria colectiva, el acero en símbolo, y la violencia en expresión creativa y pacífica.
Agradecimiento colectivo
Durante la ceremonia por el Día Internacional de la Destrucción de Armas, el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, reconoció la valentía de la presidenta Sheinbaum por impulsar este programa. Agradeció también a la Secretaría de Gobernación, gobiernos estatales y municipales, la Iglesia Católica, la iniciativa privada y la sociedad civil por su participación activa en esta política pública que pone a la vida en el centro.
Reflexión en una fecha clave
Cada 9 de julio, el mundo recuerda la urgencia de destruir las armas que alimentan los ciclos de violencia. Esta fecha no es solo simbólica; es un recordatorio global de que la paz no se impone: se construye con actos colectivos que privilegian el diálogo, la empatía y la justicia sobre el miedo.
En ese espíritu, el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” se erige no solo como una política pública, sino como una declaración ética y cultural: que México apuesta por un futuro donde las armas no definan nuestros destinos, donde las manos no empuñen balas, sino esperanza.
⸻
Porque cada arma entregada es una tragedia evitada, una historia que no termina en sangre, un niño que crece sin miedo. Sí al desarme, sí a la paz. Siempre.





