Ante el aumento en el consumo de bebidas alcohólicas durante las celebraciones patrias, la Secretaría de Salud de Guanajuato recomendó a la población evitar productos de procedencia dudosa, ya que su consumo puede representar un riesgo para la salud, particularmente cuando se trata de bebidas adulteradas.
La dependencia pidió no adquirir alcohol en tianguis, domicilios particulares, comercios que no cuenten con autorización para su venta ni a través de redes sociales o páginas de internet que no correspondan a establecimientos formalmente establecidos. También llamó a desconfiar de precios considerablemente inferiores a los habituales, debido a que podrían estar relacionados con productos adulterados o comercializados de manera irregular.
Entre las principales señales de alerta se encuentra el estado de la botella. Se recomienda rechazar envases sucios, rayados, deteriorados, con etiquetas dañadas o sobrepuestas, así como aquellos que presenten indicios de haber sido reutilizados. Las tapas y sellos de seguridad deben encontrarse intactos; si la tapa está violada, existe una fuga o el anillo de seguridad está roto, suelto o gira libremente, el producto no debería consumirse.
También es importante revisar el contenido de la botella. Una bebida que presenta partículas, residuos o turbiedad puede ser motivo de sospecha. De igual manera, diferencias notables en el nivel del líquido entre botellas de una misma marca pueden ser un indicio de que alguna fue rellenada o manipulada.
La etiqueta debe incluir datos como lote, fecha de consumo preferente, nombre o razón social del fabricante, denominación del producto, país de origen, porcentaje de alcohol y las leyendas y símbolos de advertencia correspondientes. Para las bebidas alcohólicas comercializadas bajo la regulación señalada por la autoridad, el contenido de alcohol debe ubicarse entre 2 y 55 por ciento en volumen.
Uno de los mayores riesgos de consumir alcohol adulterado es la intoxicación por metanol. Los síntomas pueden aparecer durante las primeras horas y hasta 48 horas después de la ingesta e incluyen dolor intenso de cabeza, náuseas, vómito, dolor abdominal, mareos, visión borrosa, pérdida de la visión, dificultad para respirar, somnolencia y convulsiones.
Ante la aparición de alguno de estos signos después de consumir una bebida de procedencia dudosa, se recomienda acudir de inmediato a una unidad médica, debido a que una intoxicación por metanol puede convertirse en una emergencia grave.
Además de verificar el origen de las bebidas, la autoridad sanitaria recomendó moderar su consumo, evitar mezclar diferentes tipos de alcohol, no conducir después de beber y no ofrecer bebidas alcohólicas a menores de edad. También recordó que el consumo de alcohol debe evitarse durante el embarazo y la lactancia.





