En respuesta al incremento de los casos de violencia digital que afectan a mujeres y adolescentes, la Secretaría de las Mujeres de Guanajuato puso en marcha un programa de capacitación especializado para su personal, en colaboración con la activista Olimpia Coral Melo, impulsora de la llamada Ley Olimpia, y la Red Latinoamericana de Defensoras Digitales. La formación busca fortalecer la atención integral a víctimas de agresiones cometidas a través de internet y redes sociales.
El curso estará dirigido a 60 profesionales de la dependencia y contempla 20 horas de capacitación distribuidas en nueve sesiones virtuales y un encuentro presencial. Entre los temas que se abordarán se encuentran las nuevas modalidades de violencia digital vinculadas con el uso de inteligencia artificial, el marco jurídico para la atención de estos delitos, las rutas de denuncia, así como estrategias de acompañamiento psicológico, ciberseguridad y contención para las víctimas.
La capacitación se desarrolla en un contexto donde la violencia digital continúa siendo un problema relevante en la entidad. De acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso del INEGI, el 16.7 % de las mujeres de 12 años y más usuarias de internet en Guanajuato ha experimentado algún tipo de ciberacoso, lo que equivale a casi una de cada seis. Entre las conductas más frecuentes se encuentran el hostigamiento, la difusión no autorizada de contenido íntimo, la suplantación de identidad y las amenazas en plataformas digitales.
La secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas, señaló que la violencia digital tiene impactos emocionales y personales que no deben minimizarse, por lo que consideró fundamental que el personal encargado de brindar atención cuente con herramientas especializadas para evitar la revictimización y ofrecer acompañamiento con perspectiva de género.
Según datos de la dependencia estatal, durante 2026 se ha brindado atención y seguimiento a 44 mujeres víctimas de violencia digital, en coordinación con la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad y Paz. La estrategia busca fortalecer la capacidad institucional para responder a este tipo de agresiones, cuya incidencia ha crecido conforme aumenta el uso de plataformas digitales y redes sociales.





