La Federación Italiana de Futbol anunció una reestructuración en la dirección deportiva de su Selección, al confirmar el regreso de Roberto Mancini como director técnico de la Azzurra, mientras que Claudio Ranieri se incorporará a la estructura federativa con el objetivo de fortalecer el proyecto deportivo del combinado nacional.
La decisión llega después de que la FIGC descartara la llegada de Andrea Pirlo para ocupar el banquillo italiano y tras los cambios registrados en la dirigencia de selecciones nacionales. Con ello, la federación apuesta por dos entrenadores de amplia trayectoria para encabezar el proceso de renovación del equipo.
Mancini vuelve al combinado nacional tras haber dirigido al conjunto italiano entre 2018 y 2023, periodo en el que conquistó la Eurocopa 2020, uno de los mayores logros recientes del futbol italiano. Después de su salida, el estratega tuvo un breve paso por el selectivo de Arabia Saudita y posteriormente dirigió al Al-Sadd, antes de concretar su regreso a la Selección Italiana.
Por su parte, Claudio Ranieri asumirá un papel estratégico dentro de la federación. El experimentado timonel es reconocido internacionalmente por haber guiado al Leicester City al histórico título de la Premier League en la temporada 2015-2016, además de una extensa carrera en clubes como Roma, Cagliari, Sampdoria, Inter de Milán, Juventus, Parma, Fiorentina y Napoli.
La nueva estructura busca devolver estabilidad al equipo europeo después de varias semanas de cambios internos. El principal desafío será recuperar el protagonismo internacional de una de las selecciones más laureadas del mundo y consolidar un proyecto competitivo para los próximos torneos.
Cabe recordar que Italia ha estado ausente de tres Copas del Mundo consecutivas. La Azzurra no logró clasificarse a Rusia 2018, Qatar 2022, ni Norteamérica 2026. El reto inmediato del nuevo proyecto será asegurar la clasificación a la justa mundialista de 2030 y devolver a Italia al primer plano del balompié internacional.





