Donald Trump afirmó este miércoles que Estados Unidos aún no está satisfecho con las negociaciones en curso con Irán, pese a reconocer que Teherán busca alcanzar un acuerdo para reducir las tensiones entre ambos países. Las declaraciones ocurren en medio de un contexto de alta tensión en Medio Oriente y tras meses de confrontaciones militares y diplomáticas.
Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump sostuvo que las propuestas presentadas por Irán todavía no son aceptables para Washington y reiteró que su prioridad es impedir que el país persa desarrolle armas nucleares. El mandatario norteamericano también dejó abierta la posibilidad de retomar acciones militares si las conversaciones fracasan.
El gobierno estadounidense mantiene las sanciones económicas contra Irán y descartó, por ahora, cualquier relajación de las medidas financieras a cambio de concesiones parciales sobre el programa nuclear iraní. Trump además rechazó que Rusia o China tengan participación en el manejo de las reservas de uranio altamente enriquecido de Teherán.
Las negociaciones también han girado en torno al control y reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Trump insistió en que ese paso estratégico debe permanecer como aguas internacionales y no bajo control iraní.
Por su parte, la Casa Blanca negó versiones difundidas por medios iraníes sobre un supuesto borrador de acuerdo ya pactado entre ambas naciones. Funcionarios estadounidenses calificaron esos reportes como fabricaciones, aunque admitieron que las conversaciones diplomáticas continúan.
El conflicto entre Washington y Teherán se ha intensificado desde principios de 2026, luego de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes y posteriores amenazas sobre el cierre del estrecho de Ormuz, situación que ha elevado la preocupación internacional por una posible escalada regional.





