El gobierno de Irán rechazó de forma categórica las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Teherán había solicitado un alto al fuego en medio del conflicto en Medio Oriente. Autoridades iraníes calificaron dichas afirmaciones como falsas e infundadas, en un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambas naciones.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, negó que exista alguna petición formal de tregua por parte de su país y desestimó las declaraciones del mandatario estadounidense, difundidas a través de su red Truth Social.
Trump había afirmado que el nuevo liderazgo iraní buscaba detener las hostilidades, aunque condicionó cualquier posible acuerdo a la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
Sin embargo, desde Teherán se reiteró que no existe tal solicitud y se acusó a Washington de difundir información incorrecta en el contexto de la guerra en curso. Incluso, voceros del gobierno iraní han insistido en que el país mantiene su postura de resistencia y no contempla negociar bajo presión militar.
El intercambio de declaraciones ocurre en un momento de alta tensión en la región, tras semanas de enfrentamientos que han dejado cientos de víctimas y un impacto significativo en la estabilidad energética global, particularmente por la situación en el estrecho de Ormuz.





