La Comisión Permanente del Congreso Nacional de Honduras anunció este miércoles que no validará los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 30 de noviembre, declarando que el proceso quedó “manchado” por irregularidades, presiones del crimen organizado e injerencia externa.
En conferencia de prensa, su presidente, Luis Redondo, argumentó que estructuras vinculadas al narcotráfico y pandillas como MS-13 y Barrio 18, así como presuntas presiones externas, comprometieron la libertad del voto. Por ello, dijo, el Legislativo se reserva el derecho de no reconocer lo actuado, hasta que se esclarezcan los supuestos vicios en el proceso.
Según reportes del Consejo Nacional Electoral de Honduras, al cierre del conteo preliminar el liderato lo mantenía el aspirante del Partido Nacional de Honduras, Nasry Asfura, con aproximadamente 40.52 % de los votos, seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal de Honduras, con 39.48 %, mientras que la candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, quedaba en tercer lugar con cerca del 19.3 %.
El anuncio del Congreso se produce en medio de protestas convocadas por simpatizantes de LIBRE, quienes desde el martes han tomado las calles en varias ciudades del país acusando fraude electoral y exigiendo la nulidad de los comicios. Grupos ciudadanos han cerrado puentes y bloqueado carreteras en Tegucigalpa, demandando un recuento transparente o nuevas elecciones.
Por su parte, el CNE reconoció que ha habido fallas técnicas en el sistema de transmisión de resultados preliminares, aunque aseguró que estos incidentes no comprometieron el escrutinio oficial. Sin embargo, la autoridad electoral también informó que más de 2 600 actas con inconsistencias deben ser revisadas manualmente, lo que podría demorar aún más la declaratoria de un ganador definitivo.





