La Casa Blanca reafirmó este viernes su postura de cero tolerancia hacia Nicolás Maduro, al calificar su administración como “ilegítima” y acusarla de estar involucrada en el narcotráfico con destino a Estados Unidos.
La portavoz Karoline Leavitt subrayó que el presidente Donald Trump “no lo va a tolerar más”. En paralelo, trascendió que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un nuevo ataque en el mar Caribe contra una presunta embarcación de narcotraficantes, el sexto desde el inicio del despliegue militar en la región. El saldo preliminar: 27 muertos, aunque no está del todo claro cuántos sobrevivientes hubo ni si fueron rescatados.
En medio de esta tensión, el jefe del Comando Sur, almirante Alvin Holsey, anunció que presentará su renuncia al cargo a finales de año, luego de expresar preocupación por los efectos y la escalada de estos operativos.
Por su parte, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez denunció que los bombardeos también han dejado víctimas civiles, y acusó a EE. UU. de alterar la paz en la región. Asimismo, desmintió versiones sobre un supuesto acuerdo o renuncia negociada por Nicolás Maduro frente a Washington. El gobierno de Venezuela llamó al Consejo de Seguridad de la ONU para que declare ilegales los ataques a embarcaciones frente a sus costas.
Desde agosto, Washington ha desplegado buques de la Marina y aeronaves furtivas en el Caribe con la misión de combatir el narcotráfico. Venezuela, por su parte, acusa que estas acciones van más allá de la seguridad y buscan desestabilizar la región.





