Brasil autorizó oficialmente la importación de aguacate fresco mexicano, tras publicar el protocolo fitosanitario necesario, marcando un nuevo mercado de más de 200 millones de consumidores, destacó el secretario de Agricultura de México, Julio Berdegué.
Este anuncio ocurre en un contexto económico delicado: aunque Estados Unidos es el principal comprador del aguacate mexicano, el gobierno estadounidense ha amenazado con imponer un arancel del 30 % a algunos productos agrícolas mexicanos, lo que ha generado incertidumbre en miles de productores. Ante ese escenario, la apertura del mercado brasileño se visualiza como una estrategia clave para diversificar destinos y reducir riesgos.
El protocolo, publicado en Brasil el 17 de julio, establece los requisitos sanitarios que deben cumplir los envíos mexicanos, incluyendo la certificación libre de plagas cuarentenarias y la inspección documental por parte de autoridades fitosanitarias mexicanas y brasileñas. Las productoras deberán estar autorizadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) para participar en este nuevo esquema de exportación.
México es el mayor productor mundial de aguacate, con una producción anual de alrededor de 2.54 millones de toneladas, de las cuales se exportan más de 1.1 millones a países como Estados Unidos, Canadá, Japón, China y ahora Brasil. La apertura de este nuevo destino comercial representa una oportunidad importante para estados clave como Michoacán, Jalisco y Estado de México.
Con esta decisión de Brasil, el aguacate mexicano refuerza su proyección global y México avanza en su estrategia de consolidación del Plan México, que busca robustecer su economía frente a posibles desafíos comerciales internacionales.





