Un gigantesco mural de casi 50 metros de altura y más de 5 metros de ancho se está pintando en La Plata, Argentina, tierra natal del Papa Francisco. La obra se ubica frente a la Catedral Inmaculada Concepción y ya es considerada el mural más grande del mundo dedicado al sumo pontífice.
Está siendo realizado por el reconocido muralista argentino Martín Ron, junto a un equipo de cinco artistas. En los primeros trazos, Ron dejó la frase “HOLA MAMÁ”, una firma que suele incluir en sus murales como guiño personal. Aunque ya fue cubierta por la imagen del Papa, marcó el inicio del proceso artístico con un gesto cercano.
La pintura retrata a Jorge Mario Bergoglio con una paloma blanca en la mano, símbolo universal de paz. Su expresión serena, junto al cielo que lo enmarca, transmite un mensaje de fraternidad y esperanza, valores que caracterizaron su papado.
La iniciativa es impulsada por la Municipalidad de La Plata, como parte de una estrategia para revitalizar el espacio urbano a través del arte. El proyecto busca no solo rendir homenaje al primer papa latinoamericano, sino también dejar una huella cultural en el corazón de la ciudad.
La pieza comenzó a realizarse principios de julio y los organizadores estiman que estará listo en aproximadamente 20 días, convirtiéndose en un nuevo ícono espiritual y artístico de Argentina.





