Este sábado se cumplieron 202 años de que Guanajuato se integró a la Federación mexicana, tras adherirse en 1823 al Acta Constitucional de la Nación Mexicana, hecho que lo convirtió en el primer estado en formalizar su incorporación al naciente sistema federal.
La conmemoración se llevó a cabo con un acto cívico en la Glorieta Santa Fe, en la capital del estado, donde también se recordó el Día de la Bandera de Guanajuato. Durante el evento se hizo un repaso del papel histórico de la entidad en distintos momentos clave del país, desde la Guerra de Independencia hasta la consolidación del federalismo.
En su intervención, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo señaló que la fecha tiene un carácter simbólico al tratarse del primer aniversario de este acto histórico encabezado por una mujer al frente del Ejecutivo estatal. Subrayó que Guanajuato ha sido escenario de procesos determinantes en la construcción del país y en la defensa de las instituciones republicanas.
De acuerdo con el recuento histórico, el 20 de diciembre de 1823 Guanajuato formalizó su adhesión al nuevo orden constitucional, reafirmando su vocación federalista y su papel político en la organización del México independiente.
Durante la ceremonia se rindió homenaje a personajes históricos vinculados con la vida política y social del estado, entre ellos Luis Cortázar y Rábago, así como a mujeres que participaron activamente en distintos procesos históricos, como Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario y Elena Torres Cuéllar, además de mujeres insurgentes originarias de distintos municipios.
También se destacó el significado de la Bandera del Estado, cuyo escudo representa elementos asociados con la identidad histórica, cultural y simbólica de Guanajuato.
Al acto asistieron representantes de los tres poderes del estado, autoridades municipales, mandos de fuerzas armadas y de seguridad, legisladores, funcionarios del gabinete estatal, así como estudiantes y ciudadanos que acudieron a la conmemoración.
La fecha recordó el momento en que Guanajuato definió su condición de estado libre y soberano dentro de la Federación, un proceso que marcó el inicio de su vida constitucional y su participación en la historia política del país.





