Ciudad de México, 21 de julio de 2025. – La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) condenó de manera enérgica los actos de violencia, saqueo y destrucción perpetrados este sábado 20 de julio en el interior del Centro Cultural Universitario (CCU), durante una jornada de manifestaciones en el sur de la capital.

En un comunicado oficial emitido este domingo (Boletín DGCS‑482bis), la máxima casa de estudios repudió los daños ocasionados por un grupo de encapuchados que, separados del contingente principal de una marcha contra la gentrificación, irrumpieron violentamente en el campus universitario. Los agresores vandalizaron instalaciones culturales, rompieron vitrinas del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), realizaron pintas en sus fachadas y en la librería Julio Torri, y sustrajeron ejemplares que posteriormente fueron incendiados en una fogata improvisada dentro del campus.

“Rechazamos categóricamente la violencia, la agresión y la intolerancia como vías de expresión. La Universidad es y seguirá siendo un espacio de libertad, pluralidad y manifestación pacífica”, expresó la UNAM en el boletín difundido desde la Dirección General de Comunicación Social.

Entre los daños confirmados se reporta la destrucción de al menos tres casetas de vigilancia, grafitis sobre superficies de patrimonio cultural universitario, y la pérdida o deterioro de materiales bibliográficos que formaban parte del acervo público del MUAC y de la librería Julio Torri. Aunque no se reportaron confrontaciones directas entre los agresores y personal universitario, la escena dejó una imagen desoladora que contrasta con el carácter emblemático del recinto como referente de arte contemporáneo y pensamiento crítico.

Las autoridades universitarias han iniciado una evaluación técnica minuciosa de los daños y adelantaron que presentarán denuncias penales ante las instancias correspondientes. El objetivo, señalaron, es garantizar la protección del patrimonio universitario y exigir que los responsables enfrenten las consecuencias legales que correspondan.

Este nuevo episodio de violencia ha suscitado una amplia ola de rechazo en la comunidad académica, cultural y social del país. Diversos colectivos artísticos y docentes han expresado su solidaridad con la UNAM, al tiempo que subrayan la urgencia de distinguir entre la legítima protesta social y los actos de violencia sin sustento que vulneran los espacios de diálogo y reflexión pública.

 

Reflexión editorial:

Lo ocurrido en el CCU representa un ataque no solo al patrimonio cultural de la nación, sino también al principio universitario de la libre expresión por medios pacíficos. Las manifestaciones sociales son y deben seguir siendo un derecho inalienable. Sin embargo, cuando la violencia se infiltra bajo el disfraz de la protesta, se vacía de contenido político cualquier causa legítima, y se daña profundamente el tejido colectivo que sostiene a nuestras instituciones.

En momentos como este, resulta imperativo defender la autonomía universitaria no como un pretexto para la impunidad, sino como un compromiso con la responsabilidad, el respeto mutuo y la construcción de un pensamiento crítico que rechace toda forma de destrucción sin causa.

El futuro inmediato exige no solo una acción legal firme, sino también un llamado a la consciencia ciudadana: la defensa del espacio público comienza por el respeto al conocimiento, al arte y a la palabra como instrumentos de transformación social.

Boletín Informativo

Mantente al día y únete a la comunidad

© 2025. Derechos reservados Vive Guanajuato.

Privacy Preference Center