La finca asegurada en Tecalitlán, Jalisco, era utilizada como un sitio de recuperación para personas vinculadas con la delincuencia organizada que resultaban heridas, confirmó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El funcionario explicó que, más que un hospital clandestino, el inmueble funcionaba como un lugar donde integrantes de grupos criminales lesionados eran llevados para recuperarse y recibir atención. Las autoridades investigan ahora quién proporcionaba los servicios médicos y si existía personal especializado involucrado.
“Era donde llevaban heridos de la propia delincuencia organizada a reponerse, curarse”, señaló García Harfuch al referirse al inmueble.
La investigación comenzó a partir de la desaparición de un joven de 20 años, originario de Tlaquepaque, quien el 21 de julio salió con la expectativa de acudir a un supuesto empleo en un rancho y posteriormente perdió contacto con su familia. Las indagatorias llevaron a las autoridades hasta una finca ubicada en Tecalitlán.
Durante el operativo fueron localizados ocho hombres de entre 16 y 43 años que, de acuerdo con la Fiscalía General de Jalisco, permanecían en el recinto contra su voluntad. Entre ellos se encontraba el joven cuya desaparición había originado la investigación.
Las autoridades también detuvieron a cinco hombres y una mujer, quienes fueron puestos a disposición de la autoridad correspondiente y son investigados por su posible responsabilidad en delitos relacionados con la privación de la libertad y el reclutamiento de personas.
En la finca fueron encontrados medicamentos, muletas, botas ortopédicas y otros artículos relacionados con la atención y recuperación de personas lesionadas. También se aseguraron presuntas drogas, equipo táctico y alrededor de un centenar de cartuchos calibre 5.56.
La Fiscalía de Jalisco informó que algunos de los rescatados presentaban lesiones y que había indicios de que determinadas personas habían recibido procedimientos médicos especializados. Dos de los hombres, por ejemplo, tenían dificultades para caminar y utilizaban apoyos ortopédicos.
Uno de los principales puntos de la investigación es determinar quién proporcionaba los servicios médicos en el inmueble y bajo qué circunstancias se realizaban los procedimientos.
La Fiscalía de la entidad señaló que los indicios encontrados apuntan a que el sitio pudo haber sido utilizado para atender y permitir la recuperación de personas lesionadas durante actividades relacionadas con el crimen organizado. Sin embargo, las autoridades todavía investigan la identidad de quienes habrían participado en esas labores y el alcance de sus actividades.
García Harfuch confirmó que el cateo se realizó con participación de autoridades federales y estatales, incluida la Fiscalía General de la República, y señaló que las investigaciones continúan para determinar responsabilidades.
El inmueble permanece bajo aseguramiento mientras avanzan las indagatorias sobre su funcionamiento, las personas que estuvieron retenidas y la presunta relación del sitio con el Cártel Jalisco Nueva Generación.





