El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que no existen negociaciones en curso ni previstas con Irán y afirmó que el estrecho de Ormuz se encuentra abierto y operativo, en contraste con la postura de Teherán, que sostiene que la estratégica vía marítima permanecerá cerrada hasta que Washington cumpla las condiciones de un acuerdo provisional alcanzado en junio.
A través de una publicación en su perfil de Truth Social, el mandatario norteamericano señaló que el bloqueo naval estadounidense contra Irán continúa vigente y aseguró que las minas marítimas en la zona han sido retiradas o detonadas. Su declaración se produjo un día después de que expirara el plazo de 60 días contemplado en el acuerdo provisional alcanzado entre ambos países sin que se concretara un entendimiento permanente.
La versión estadounidense contrasta con la situación reportada en el terreno. Datos preliminares de navegación muestran que el tránsito de embarcaciones por el estrecho seguía siendo de un solo dígito el lunes, aunque registró un ligero incremento respecto al fin de semana, en medio del estancamiento de las negociaciones.
Por su parte, Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento Iraní y principal negociador de Teherán, afirmó que el estrecho continuará cerrado hasta que Estados Unidos cumpla los compromisos establecidos en el acuerdo de junio.
Entre las condiciones planteadas por el país persa se encuentran el levantamiento del bloqueo estadounidense a sus puertos, el retiro de las sanciones sobre su industria petrolera, el desbloqueo de activos iraníes congelados y el fin de las amenazas y operaciones militares estadounidenses contra Teherán.
La disputa mantiene elevada la incertidumbre sobre una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo. El estancamiento diplomático ya ha tenido repercusiones en los mercados energéticos: el lunes, el precio del crudo Brent cerró en 90.87 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate terminó en 84.50 dólares.





