Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia realizada en Cali y marcada por un amplio dispositivo de seguridad.
El nuevo mandatario, de 48 años, llega a la Casa de Nariño después de derrotar al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, en la segunda vuelta del 21 de junio. El escrutinio definitivo del Consejo Nacional Electoral confirmó la victoria de De la Espriella con 12 millones 960 mil 166 votos, frente a 12 millones 708 mil 312 de Cepeda, una diferencia de 251 mil 854 sufragios.
De la Espriella Otero, abogado y empresario sin experiencia previa en cargos de elección popular, hizo campaña como un candidato externo a la política tradicional. Durante la contienda centró buena parte de su discurso en temas como seguridad, reducción del gasto público y reactivación del sector energético.
La toma de posesión tuvo como escenario Cali, en el suroccidente del país, en lugar de Bogotá, donde tradicionalmente se realiza el acto presidencial. El cambio convirtió a la capital del Valle del Cauca en el centro de la actividad política nacional durante la jornada.
La ceremonia ocurrió además bajo un fuerte esquema de seguridad, en un contexto de tensión política y preocupaciones por la violencia que afecta distintas regiones colombianas. La seguridad de De la Espriella ya había sido reforzada durante la campaña por orden del entonces presidente Gustavo Petro, quien instruyó a la Fuerza Pública a proteger a los dos candidatos que disputaron la segunda vuelta.
Con el cambio de gobierno concluye la administración de Petro, quien permaneció en la Presidencia desde agosto de 2022. El mandatario saliente había señalado que su gobierno estaba preparado para realizar una transición ordenada y transparente con el equipo del presidente electo.
El evento reunió a representantes de distintos gobiernos y delegaciones internacionales. Entre los asistentes destacaron el rey Felipe VI de España y presidentes latinoamericanos, en una jornada que marca el inicio de una nueva etapa política para Colombia.
El nuevo gobierno enfrentará un Congreso dividido y una agenda que incluye seguridad, economía, política energética, combate al narcotráfico y reducción del gasto público. Algunas de las propuestas planteadas durante la campaña requerirán acuerdos legislativos para poder concretarse.
La llegada de De la Espriella representa también un giro político respecto al gobierno de Petro y se produce en un escenario regional en el que distintos países latinoamericanos han experimentado un desplazamiento hacia opciones de derecha.





