La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el gobierno federal buscará presentar, antes del próximo ciclo escolar, una propuesta para regular el uso de plataformas digitales y redes sociales en las escuelas, como resultado de una serie de foros nacionales que ya se realizan con especialistas, docentes, madres, padres de familia y estudiantes.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria explicó que la intención no es imponer restricciones de manera unilateral, sino construir una propuesta respaldada por el diálogo y la evidencia científica. Señaló que el objetivo es generar conciencia sobre los efectos que el uso excesivo de redes sociales puede tener en el desarrollo, el comportamiento y la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
Sheinbaum indicó que la discusión iniciará con medidas enfocadas al ámbito escolar, aunque dejó abierta la posibilidad de analizar una regulación más amplia para las plataformas digitales. Entre los temas a debate se encuentra la forma en que aplicaciones y redes sociales utilizan mecanismos como el desplazamiento infinito de contenido, reproducciones automáticas y algoritmos diseñados para mantener a los usuarios conectados durante más tiempo.
La titular del Ejecutivo Federal subrayó que el propósito es involucrar a toda la sociedad en la discusión, incluyendo a los propios jóvenes, para que comprendan los riesgos asociados al uso intensivo de estas herramientas digitales y no perciban las posibles medidas como una imposición.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sostuvo que el uso excesivo de redes sociales representa un problema de salud pública, debido a que los algoritmos que organizan el contenido no son neutrales y terminan influyendo en la conducta, la percepción de la realidad y los hábitos de quienes las utilizan, especialmente entre menores de edad.
Durante los foros también participó el psicólogo social Jonathan Haidt, profesor de la Universidad de Nueva York y autor del libro La generación ansiosa. El especialista afirmó que entre 2010 y 2015 se produjo una transición de una infancia centrada en el juego hacia otra dominada por el uso del teléfono inteligente, fenómeno que, dijo, coincide con un incremento en casos de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, dificultades de atención y problemas de aprendizaje entre adolescentes.
Haidt recomendó establecer escuelas libres de teléfonos celulares y elevar a 16 años la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales, medidas que, aseguró, ya han sido adoptadas por diversos países democráticos como parte de estrategias para proteger a la población infantil.
En el mismo espacio, el experto en seguridad digital Arturo Béjar explicó que muchas plataformas están diseñadas para captar y prolongar la atención mediante funciones como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos, recomendaciones personalizadas, notificaciones constantes y mecanismos de comparación social. Estos elementos, sostuvo, favorecen patrones de uso compulsivo.
Béjar citó datos de un reporte interno de Meta, según el cual uno de cada cinco adolescentes de entre 13 y 15 años manifestó sentirse peor consigo mismo o con su imagen corporal tras usar estas plataformas; uno de cada ocho reportó haber recibido acoso sexual y uno de cada once estuvo expuesto a contenido relacionado con suicidio o autolesiones. Además, señaló que más del 90 por ciento de estos daños fueron provocados por personas desconocidas.





