El París Saint-Germain volvió a escribir su nombre en la historia del futbol europeo al conquistar su segunda UEFA Champions League consecutiva, luego de imponerse 4-3 en tanda de penales al Arsenal tras empatar 1-1 en los 120 minutos de juego disputados en el Puskás Aréna de Budapest.
El conjunto inglés tomó ventaja apenas al 5′ gracias a un gol de Kai Havertz, quien aprovechó un error defensivo de los parisinos para adelantar a los dirigidos por Mikel Arteta. Durante buena parte del encuentro, los Gunners lograron contener los intentos ofensivos del campeón defensor y mantuvieron la ventaja mínima.
Sin embargo, el equipo francés colocó la igualdad en la segunda mitad. Al minuto 65, Ousmane Dembélé convirtió un penalti señalado tras una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia, devolviendo la esperanza al equipo dirigido por Luis Enrique. El empate se mantuvo durante el tiempo reglamentario y la prórroga, obligando a definir el título desde los once pasos.
En la tanda de penales, Gonzalo Ramos, Désiré Doué, Achraf Hakimi y Lucas Beraldo acertaron sus disparos para la escuadra parisina. Aunque Nuno Mendes falló una ejecución, los errores de Eberechi Eze y Gabriel Magalhães por parte del Arsenal resultaron determinantes. El defensor brasileño envió su disparo por encima del travesaño en el quinto cobro de los ingleses, sellando el campeonato para el club francés.
Con esta conquista, el París Saint-Germain se convirtió en el primer equipo desde el Real Madrid de 2017 y 2018 en defender exitosamente el título de la Champions League. Además, Luis Enrique sumó una nueva corona europea a su trayectoria como entrenador, consolidando al conjunto de la capital de Francia como la principal potencia del futbol europeo en la actualidad.





