México y Estados Unidos concluyeron este viernes la primera ronda formal de negociaciones rumbo a la revisión del T-MEC, un proceso que ambas partes anticipan se extenderá más allá de la fecha oficial prevista del 1 de julio debido a la complejidad de los temas en discusión.
Los trabajos se desarrollaron del pasado miércoles a este jueves en territorio mexicano y forman parte de la etapa preparatoria de la revisión conjunta del acuerdo comercial que entró en vigor en 2020. La delegación mexicana estuvo encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mientras que por parte de Estados Unidos participó Jeffrey Goettman, en representación de Jamieson Greer.
Durante las reuniones se abordaron temas relacionados con las cadenas de suministro regionales, la seguridad económica, las reglas de origen y mecanismos para fortalecer la competitividad manufacturera de América del Norte. También se discutieron posibles ajustes que permitan incrementar la integración productiva de la región frente a la competencia global.
La revisión ocurre en un contexto marcado por tensiones comerciales y propuestas impulsadas desde Washington para endurecer los requisitos de contenido regional en sectores estratégicos, particularmente el automotriz. Entre las iniciativas que han trascendido se encuentra la posibilidad de exigir una mayor participación de proveedores estadounidenses en los vehículos fabricados en Norteamérica, planteamiento que genera preocupación entre industrias de México y Canadá.
Las dos delegaciones acordaron mantener el diálogo en las próximas semanas. Una segunda ronda de negociaciones está prevista para junio en Washington, mientras que una tercera etapa se desarrollaría durante julio, cuando inicie formalmente la revisión del tratado.
Más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, por lo que cualquier modificación al acuerdo podría impactar sectores clave como el automotriz, manufacturero y agroindustrial.
Aunque las autoridades de ambos países han señalado que existe disposición para alcanzar acuerdos, el calendario de negociaciones apunta a que la revisión del T-MEC continuará durante varios meses antes de definir si el tratado se mantiene sin cambios sustanciales, se modifica o entra en un esquema de revisiones periódicas rumbo a 2036.





