Este martes el funcionario federal afirmó que el Gabinete de Seguridad no detectó conductas ilícitas por parte del mandatario estatal y sostuvo que las fuerzas federales han operado con normalidad en esa entidad. Según informó García Harfuch, en Sinaloa se han realizado detenciones de objetivos prioritarios sin obstáculos por parte de las autoridades estatales.
Las declaraciones del funcionario federal se producen en medio de la presión política y diplomática derivada de las acusaciones presentadas por fiscales estadounidenses, quienes señalaron a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses por supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa. El gobierno mexicano ha insistido en que Estados Unidos debe presentar pruebas contundentes antes de cualquier acción judicial en territorio nacional.
En respuesta a los señalamientos internacionales, Rocha Moya solicitó licencia temporal al cargo a inicios de mayo para, según explicó, facilitar las investigaciones de la Fiscalía General de la República, que previamente había informado que no existen elementos suficientes para proceder con una detención provisional o una eventual extradición.
Mientras tanto, el caso continúa generando reacciones políticas. Legisladores del PAN han impulsado solicitudes de juicio político y desaparición de poderes en Sinaloa, mientras Morena acusa a la oposición de utilizar el tema con fines electorales.





