El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que no permitirá que Irán lleve a cabo actividades de enriquecimiento de uranio, tras el reciente alto al fuego alcanzado entre ambos países.
El mandatario norteamericano señaló que Washington y Teherán colaborarán en los próximos días, tras poner fin (al menos temporalmente) a semanas de tensiones en Medio Oriente. El jefe del Estado estadounidense describió la situación como un cambio de régimen productivo en Irán, subrayando que la supervisión de su programa nuclear será estricta.
Trump detalló que se vigilarán los materiales nucleares existentes en Irán, y advirtió que impondrá aranceles del 50% a cualquier país que suministre armamento militar a la nación persa. Esta postura refuerza la estrategia de presión internacional que ha caracterizado a su administración.
Hasta el momento, no se ha publicado un acuerdo formal ni se han dado a conocer los detalles técnicos sobre cómo se garantizará el cumplimiento de esta medida. Tampoco ha habido una confirmación oficial de Irán sobre la aceptación total de las condiciones planteadas por Estados Unidos, por lo que persisten dudas sobre la implementación efectiva del alto al fuego.
El anuncio ocurre en un contexto de relaciones tensas entre ambos países, marcadas por sanciones económicas y operaciones militares que afectaron instalaciones nucleares iraníes, generando preocupación sobre la seguridad regional y el impacto en los mercados energéticos.





