Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de alto el fuego temporal de dos semanas, con el respaldo de Israel, en un intento por frenar la escalada del conflicto en Medio Oriente, informó la Casa Blanca y reportó Deutsche Welle. La tregua se logró horas antes de que venciera un ultimátum lanzado por el presidente Donald Trump, quien había advertido sobre un posible ataque militar contra territorio iraní.
El acuerdo fue resultado de una mediación encabezada por Pakistán, que planteó una pausa en las hostilidades para permitir negociaciones diplomáticas más amplias. Como parte del entendimiento, Irán se comprometió a facilitar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
La Casa Blanca señaló que esta pausa representa una “oportunidad crítica” para avanzar hacia un acuerdo de mayor alcance que ponga fin al conflicto. Sin embargo, autoridades iraníes han dejado claro que la tregua no implica el fin de la guerra, sino una medida provisional sujeta al avance de las conversaciones.
Israel, aliado de Washington, confirmó su adhesión al alto el fuego, aunque subrayó que este no incluye el frente en Líbano, donde continúan las tensiones con el grupo Hezbolá.
El anuncio se produce tras semanas de creciente tensión militar, con amenazas cruzadas y ataques en la región que han mantenido en alerta a la comunidad internacional. Incluso, horas antes del acuerdo, Trump había advertido que “toda una civilización” podría verse afectada si no se alcanzaba una solución diplomática.





