La Selección Mexicana igualó 0-0 ante Portugal en el partido amistoso que marcó la reapertura del Estadio Azteca, tras más de un año de remodelaciones rumbo a la Copa del Mundo 2026.
El encuentro, que sirvió como prueba operativa del inmueble que albergará el partido inaugural del Mundial, registró una alta asistencia y un ambiente festivo en las tribunas; sin embargo, el espectáculo dentro del campo quedó a deber, con escasas oportunidades claras de gol para ambas escuadras.
Portugal generó las jugadas más peligrosas, destacando un disparo de Gonçalo Ramos que se estrelló en el poste, mientras que México tuvo su opción más clara en la recta final, cuando Armando “Hormiga” González remató de cabeza dentro del área, pero el balón se fue desviado.
Javier Aguirre aprovechó el duelo para observar a nuevos elementos y ajustar su esquema de cara al Mundial, en un partido donde el Tricolor mostró momentos de buen funcionamiento, aunque sin contundencia ofensiva. Por su parte, Portugal utilizó el compromiso como preparación, priorizando el rendimiento colectivo sobre el resultado.
Pese al empate, la afición respondió con entusiasmo al regreso del recinto, aunque también se registraron abucheos al finalizar el encuentro ante la falta de goles. El partido forma parte de la recta final de preparación de México, que enfrentará a Bélgica en su siguiente compromiso internacional.
La reapertura del estadio representa un momento histórico para el futbol mexicano, al tratarse de un inmueble que será sede de su tercera Copa del Mundo, consolidándose como uno de los escenarios más emblemáticos del balompié internacional.





