La candidata Laura Fernández Delgado, del oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), fue elegida como la próxima presidenta de Costa Rica tras ganar las elecciones presidenciales celebradas este domingo 1 de febrero de 2026, según resultados oficiales preliminares y reportes internacionales.
Con más del 48% de los votos válidos, Fernández superó el umbral requerido para evitar una segunda vuelta, en una jornada en la que obtuvo un triunfo contundente frente a su principal oponente, Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN).
La victoria marca la continuidad del movimiento político iniciado por el presidente saliente, Rodrigo Chaves Robles, y representa un giro significativo en el panorama político costarricense. Fernández, de 39 años, fue ministra de Planificación y luego ministra de la Presidencia en el gobierno de Chaves, y se ha presentado como la candidata que dará continuidad a sus políticas, en un contexto marcado por el aumento de la inseguridad y preocupaciones ciudadanas sobre la criminalidad.
Medios internacionales, incluido The New York Times, destacaron que su triunfo refleja una reconfiguración política en Costa Rica, donde temas como la seguridad, el combate a la delincuencia y la gestión pública cobraron especial relevancia en la campaña.
Aunque Fernández aseguró que su gobierno impulsará “cambios profundos”, analistas advierten que su administración enfrentará desafíos en materia de respeto a las instituciones y equilibrio de poderes, especialmente si logra una mayoría parlamentaria amplia.
La presidenta electa deberá asumir el cargo el 8 de mayo de 2026 junto con sus vicepresidentes, en medio de expectativas altas sobre sus propuestas de seguridad y desarrollo, así como de críticas de sectores que alertan sobre posibles tensiones en la esfera democrática costarricense.





