El gobierno de Estados Unidos anunció que eliminará del sistema ORIX toda la información que no esté en inglés, lo que implica la desaparición de contenidos previamente disponibles en otros idiomas, como el español. Esta decisión limitará el acceso a la información pública para quienes no dominan el inglés.
De acuerdo con fuentes oficiales, la medida forma parte de una reestructuración en la administración de datos federales, cuyo objetivo es mejorar la eficiencia y la seguridad en el manejo de la información.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil advirtieron que esta acción podría afectar la transparencia gubernamental y la participación ciudadana, al dificultar la supervisión de las actividades públicas por parte de personas que no hablan inglés.
Diversos colectivos han instado a las autoridades estadounidenses a reconsiderar la eliminación de los contenidos en otros idiomas, y han pedido garantizar que el acceso a la información pública sea equitativo e inclusivo para todos los ciudadanos.





