La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos presentó el programa piloto One Stop Security, diseñado para agilizar los procesos de revisión en vuelos internacionales sin poner en riesgo la seguridad.
Este esquema permite que ciertos pasajeros provenientes de aeropuertos extranjeros previamente aprobados no tengan que someterse a una reinspección al llegar a territorio estadounidense.
La fase inicial inició con vuelos desde Heathrow (Londres) hacia Dallas-Fort Worth y Atlanta, marcando el primer paso en la implementación del programa.
Con esta medida, la TSA busca reducir costos y mejorar la experiencia de los viajeros, ofreciendo una transición más rápida entre conexiones y enfocando los recursos de seguridad en áreas de mayor riesgo.
Aunque aún está en etapa piloto, la iniciativa podría extenderse a más aeropuertos internacionales en caso de demostrar su efectividad. La TSA informó que evaluará continuamente los resultados y realizará ajustes para mantener los más altos estándares de protección.
Los viajeros deberán mantenerse atentos a los requisitos específicos del programa, ya que su aplicación puede variar según la ruta y el aeropuerto de origen.





