Guanajuato registró una disminución en la pobreza laboral durante el segundo trimestre de 2025, al pasar del 39.6% al 35.4%, de acuerdo con cifras recientes. Este resultado coloca al estado entre los de menor rezago en el país.
El avance se explica por el incremento en el número de personas ocupadas y un crecimiento del 4.3% en el ingreso laboral real per cápita, factores que permitieron una mejoría en el poder adquisitivo de las familias.
Sin embargo, aún persiste un reto considerable: más de un tercio de la población guanajuatense (35.4%) no puede cubrir la canasta alimentaria básica con su ingreso laboral, lo que refleja que las condiciones de precariedad siguen presentes y requieren atención mediante políticas públicas efectivas.
A nivel nacional, la pobreza laboral mostró un ligero repunte al pasar de 35% a 35.1%. Mientras en las zonas urbanas se registró una leve disminución, en las rurales el problema se agudizó, afectando a casi la mitad de la población en esas regiones.





