La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que la DEA colocó a Genaro García Luna al mismo nivel que figuras de alto perfil en Estados Unidos, calificando esta clasificación como sorprendente y significativa. Señaló que la atención internacional sobre el caso refleja la importancia de la rendición de cuentas y del seguimiento a posibles actos de corrupción.
La mandataria subrayó que, ante acusaciones de sobornos o irregularidades, es fundamental contar con pruebas concretas y verificables. Reiteró que las denuncias deben sustentarse con evidencias claras para garantizar que las investigaciones sean justas y efectivas, evitando señalamientos sin sustento.
El caso ha abierto un amplio debate sobre la relación entre funcionarios y actos ilícitos, y Sheinbaum remarcó la necesidad de que se realicen investigaciones profundas y transparentes. Asimismo, destacó que la colaboración con instancias internacionales puede fortalecer los procesos judiciales y contribuir a un mayor control y vigilancia frente a posibles conductas indebidas.





