Con orgullo y emoción, la ciudad de Celaya rindió homenaje este miércoles a una de sus máximas representantes en el deporte internacional: Prisca Guadalupe Awiti Alcaraz. La judoca fue incorporada oficialmente al Salón de la Fama del Deporte Celayense, una distinción reservada para quienes han dejado huella imborrable en el ámbito deportivo local, nacional e internacional.
La ceremonia tuvo lugar en las instalaciones del SIDEC, donde autoridades municipales, entrenadores, deportistas, medios de comunicación y familiares se dieron cita para reconocer la trayectoria de una mujer que ha sabido abrirse paso con determinación en una de las disciplinas más exigentes del alto rendimiento: el judo. El evento estuvo cargado de emotividad, con momentos que dejaron ver la cercanía y el cariño que la comunidad celayense siente por su representante olímpica.
Nacida en Celaya y con raíces afrodescendientes, Prisca ha forjado una carrera marcada por la constancia y la resiliencia. Su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en la categoría de -63 kilogramos, la convirtió en la primera celayense en representar a México en judo en una justa olímpica. Su camino ha estado lleno de retos que ha sabido enfrentar con temple, compitiendo también en campeonatos panamericanos, mundiales y Grand Prix alrededor del mundo, consolidándose como una referente internacional en su disciplina.
Durante su intervención, el titular del SIDEC destacó que Prisca representa los valores que se buscan fomentar en la niñez y juventud: esfuerzo, compromiso, superación y amor por el deporte. Reconoció el impacto que su carrera tiene en las generaciones más jóvenes y la importancia de que su historia siga siendo contada dentro y fuera de los tatamis.
Al tomar la palabra, visiblemente conmovida, Prisca agradeció el reconocimiento de su ciudad natal. “Este homenaje significa mucho para mí. No ha sido fácil llegar hasta aquí, pero cada sacrificio ha valido la pena. Gracias a mi familia, a mis entrenadores, y a Celaya, que siempre ha estado en mi corazón, aunque esté compitiendo al otro lado del mundo”, expresó entre aplausos.
La incorporación de su nombre y trayectoria al Salón de la Fama no solo representa un justo homenaje a sus logros, sino también un recordatorio del talento deportivo que existe en Celaya. Su fotografía y semblanza quedarán inscritas en este recinto junto a la de otras leyendas deportivas de la ciudad, formando un legado que inspira a niñas, niños y jóvenes que sueñan con llegar lejos en el deporte.
Este homenaje forma parte del esfuerzo continuo por fortalecer la identidad deportiva del municipio y reconocer a quienes, con su ejemplo, han contribuido al desarrollo y prestigio del deporte celayense. Con este tipo de actos, Celaya apuesta por exaltar los valores del deporte como una herramienta de transformación y orgullo comunitario.





