23 De julio de 2025. – En el marco del Día Mundial del Síndrome de Sjögren, la Secretaría de Salud destacó la importancia de identificar a tiempo los síntomas de esta enfermedad autoinmune, así como de promover el autocuidado y la información confiable como elementos clave para preservar la salud y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
El Síndrome de Sjögren es un trastorno crónico que afecta principalmente a las glándulas exocrinas, especialmente las lagrimales y salivales, lo que provoca una disminución considerable en la producción de lágrimas y saliva. Sus síntomas más frecuentes incluyen sequedad ocular y bucal, aunque también puede generar fatiga, dolor articular y, en casos más graves, daño en órganos como pulmones, riñones, piel y sistema nervioso.
Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a mujeres entre los 40 y 60 años, y debido a que sus manifestaciones iniciales pueden ser poco específicas, es común que se subdiagnostique, lo que retrasa el tratamiento oportuno y complica el manejo clínico.
Desde una perspectiva oftalmológica, la Dra. Ingrid Urrutia Bretón, jefa de la División de Cirugía del Hospital Juárez de México, explicó que muchas personas con este síndrome presentan molestias visuales como ardor, visión borrosa, sensación de arenilla, sensibilidad a la luz y necesidad constante de hidratación ocular. Estos signos pueden ser determinantes para iniciar el proceso de diagnóstico.
En caso de no tratarse a tiempo, el Síndrome de Sjögren puede derivar en complicaciones severas, incluyendo infecciones oculares, dolor crónico, perforación corneal e incluso pérdida de la visión, lo que impacta directamente en la vida personal, social y laboral de los pacientes.
El Hospital Juárez de México ha desarrollado un protocolo de atención multidisciplinaria para abordar esta enfermedad. Una vez detectados los síntomas clínicos, se realizan estudios de laboratorio y el paciente es referido al área de Reumatología, donde se determina si se trata de un caso primario o secundario, este último asociado a enfermedades como lupus o artritis reumatoide.
El tratamiento incluye el uso de medicamentos inmunomoduladores y antiinflamatorios sistémicos, además de terapias locales, como gotas oftálmicas, para aliviar los síntomas. Aunque el síndrome no tiene cura, un abordaje integral permite conservar la funcionalidad del paciente y mejorar su calidad de vida.
Asimismo, la Secretaría de Salud reiteró la importancia de acudir al menos una vez al año a una revisión oftalmológica, incluso en ausencia de síntomas, ya que muchas afecciones se detectan de manera temprana en consultas de rutina, lo que favorece una intervención oportuna.
⸻
Reflexión — Ver más allá de la sequedad
Conocer el Síndrome de Sjögren es el primer paso para enfrentarlo con responsabilidad. En este Día Mundial, hacer conciencia sobre sus síntomas y la importancia del diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en la vida de quienes lo padecen. Estar informados, actuar con prevención y promover el autocuidado son formas concretas de proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean.





