La Organización de las Naciones Unidas advirtió que los recortes del gobierno de Estados Unidos al programa PEPFAR, destinado a combatir el VIH/SIDA, podrían provocar hasta 6 millones de nuevas infecciones y 4 millones de muertes adicionales para el año 2029 si no se reponen los recursos y suministros necesarios.
El informe, presentado por ONUSIDA, señala que ya se han interrumpido cadenas de distribución de medicamentos, se han cerrado clínicas y cancelado campañas de prevención, principalmente en África y Asia, donde más del 70 % de la lucha contra el sida depende de donaciones internacionales.
Si no se envían los insumos médicos, personal capacitado y apoyo financiero, millones de personas quedarán sin tratamiento. Esto podría revertir décadas de avances y devolver al mundo a los niveles de mortalidad y transmisión que se vivían a principios de los años 2000.
La ONU hizo un llamado urgente a restablecer el financiamiento antes de que la crisis se convierta en una catástrofe sanitaria global.





