Un acto de vandalismo cometido por turistas estadounidenses en la Peña de Bernal, Querétaro, ha generado una ola de indignación en redes sociales y entre ciudadanos que defienden el patrimonio natural y cultural del país. El incidente se difundió ampliamente a través de un video donde se muestra a una mujer rayando el monolito con un marcador permanente, mientras su acompañante graba la acción.
La Peña de Bernal es considerada el tercer monolito más grande del mundo, símbolo natural y espiritual de México, y forma parte del patrimonio cultural intangible del estado de Querétaro. Cada año, recibe a miles de visitantes que acuden tanto por su valor geológico como por su importancia en tradiciones locales.
En el video, uno de los trabajadores del lugar confronta a la turista, quien responde con desdén: “soy ciudadana americana”, justificando su acto al señalar que “todos lo han rayado” y que “no había letreros de advertencia”. La pareja fue obligada a intentar borrar el grafiti, sin lograr eliminarlo por completo.
La Secretaría de Seguridad Pública de Ezequiel Montes sancionó a los responsables con una multa administrativa. Sin embargo, especialistas en derecho han recordado que este tipo de acciones pueden constituir delitos federales, de acuerdo con la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas, que contempla penas de hasta 10 años de prisión por dañar monumentos naturales.
Tras el hecho, autoridades locales han anunciado nuevas medidas de protección para la Peña de Bernal, incluyendo vigilancia reforzada, señalamientos en varios idiomas y campañas educativas. El suceso ha reavivado el debate sobre la falta de conciencia turística, así como la necesidad de proteger el legado natural y cultural que identifica a México ante el mundo.





